“El arma de la vida se agota, y aquel lugar que vende cartuchos, cual si fueran oportunidades, lentamente baja sus persianas, acompañando el ocaso de la buena suerte...”
Hola. Venia posponiendo esto del posteo, nunca tenía mi
tiempo tranquilo, solo, inspirado y con ganas... sorprende mucho que este año
solo sea la sexta vez que redacto para el blog, teniendo en cuenta lo traumático,
agotador, frustrante, decepcionante, velico y destructivo que fue el 2012 en mi
vida. Definitivamente fue el peor; nada salió bien, los más mínimos detalles
conspiraban contra grandes cosas que, hace solo 12 meses, parecían interminables.
De a poco todo se fue desdibujando, y está bien, lo admito, yo cambie, pero la
gran mayoría de las personas que me rodeaban hace un año atrás, cambiaron
radicalmente sus actitudes para con migo, yo por mi parte, decidí pagar con la
misma moneda, aunque modere mis acciones, cada vez “otros” van más lejos.
Iba en un auto a 250 km/h y afortunadamente, abrí los ojos antes
de chocar contra un paredón de plomo, aunque las secuelas en el vehículo fueron
importantes, se que todo esto podría haber sido mucho peor. Al poder divisar
bien hacia mis alrededores me di cuenta que mucha de la gente que me rodeaba,
si me tenían que clavar una daga en la espalda, lo iban a hacer, y sin ningún tipo
de remordimiento. TODO tubo un hecho puntual, la venda se cayó, más vale tarde que nunca, y en el
lugar donde tantas veces caretearon la “amistad”, paradójico.
Pero dejemos de hablar de gente que se merece ser sepultada
en el olvido de mi subconsciente. Puntualmente, este post apunta a un “cambio
de mentalidad” o de costumbres. Si realmente son mis amigos, habrán notado que
mi interés por salir disminuyo considerablemente, ya no me cruzan tan seguido
de noche... porque será ¿no?, independientemente de mis últimos bríos para
ahorrar y poder disfrutar 15 días de vacaciones después de un mal año, cada uno
de los que seguramente lean esta publicación, sabrán que yo hice el esfuerzo
posible por rescatar la mayor cantidad de gente de un grupo plagado de personas
demagógicas, superficiales y materialistas. No obstante, termine por dejar de
hablar con muchos de estos individuos, y hasta hoy no me arrepiento de mi
determinación, y, seguramente, jamás lo haga.
Pero al parecer el problema soy yo. Sin ir más lejos, la
semana pasada pensé en reunir a la gente que había rescatado de ese viejo grupo
de panchos. ¿Y qué paso? Oh casualidad, nadie podía. ¿Qué raro no? Digo. ¿Hemos
perdido las ganas de salir?, la respuesta no tardo más de una semana en
aparecer. Aparentemente, cuando yo
quiero salir, todos tienen “compromisos”, pero si otros quieren salir,
resulta que son las personas con más tiempo libre de la vía láctea.
Pero bueno, la vida es así, te da solo para quitarte. Prefiero
no entrar en detalle de las todo lo malo que paso este año, no terminaría mas. Además,
no voy a hacer mi “balance de fin de año” ya que tendría un pasivo de mala
suerte más grande que la Unión Soviética. Así, los cartuchos, tanto de ganas de
salir, como de mi paciencia se agotan a velocidad luz, y casi no hay ninguna
forma de frenar este tipo de cosas.
Para finalizar esta hermosa descarga de bronca hacia mucha
gente, quiero destacar un par de cosas.
1) No voy a aceptar criticas del post, y menos de la frase “gente de un grupo plagado de personas demagógicas, superficiales y materialistas” saquen sus propias conclusiones, saben que a mí no me gusta hablar al pedo.
2) Todo aquel que se sienta tocado, deberá saber que no necesariamente por tener cola de paja es un hijo de puta.
3) No todo fue malo en el 2012, creo que ahora si estoy enamorado, pero la cautela es el mejor amigo de los apurados como yo.
1) No voy a aceptar criticas del post, y menos de la frase “gente de un grupo plagado de personas demagógicas, superficiales y materialistas” saquen sus propias conclusiones, saben que a mí no me gusta hablar al pedo.
2) Todo aquel que se sienta tocado, deberá saber que no necesariamente por tener cola de paja es un hijo de puta.
3) No todo fue malo en el 2012, creo que ahora si estoy enamorado, pero la cautela es el mejor amigo de los apurados como yo.
De esta manera me voy yendo, muy seguramente, hasta el año
que viene, si nada me sorprende en el camino, creo que es difícil que después de
todo esto me siga sorprendiendo algo, pero bue... nos vemos
Maate Velero ~