14/3/14

Verano: El brujo y el tiempo

Hola, como andan mis lectores adictos a las sustancias que dañan el complejo y delicado equilibrio del organismo?. Como les fue este verano? Garcharon mucho? Se fueron de joda? Y de vacaciones?. Si, fue un verano agitador para todos, incluso para mí, el boludo que escribe. A decir verdad, este verano lo más lejos que fui fue el Microcentro Porteño, un garrón, pero bueno, el habito no hace al monje. Sin lugar a dudas esperaba más este verano, pero hay que rescatar que se hizo muchísimo con casi nada y me acerco a un objetivo claro.

Hace un rato leía mis posts más antiguos. Por un lado, que bien que escribía hace un par de años, mucho sinónimo y rigidez en los relatos, pero esto con el tiempo cambió. Las entradas se fueron haciendo más distendidas a medida que iba pasando el tiempo sin problemas, la mayor parte de la inspiración viene del sufrimiento (no es este el caso). Por otra parte me doy cuenta de lo mal que estaba hace algún tiempo. Parecía que no salía de un problema y me metía en cosas peores, y buscaba soluciones pero sin encontrarlas. Que iluso, tanta queja y tanto refunfuño para toparme con las respuestas más obvias y sanar (aunque sea superficialmente) algunas ‘heridas’ del pasado.

Vayamos un poco más cerca en el tiempo, hubo cambio de año y un verano muy atareado, siempre pareció que no había tiempo, pero se logaba todo lo que se proponía, casi como si hubiera aprendido de los errores pasados. Se practico mucho deporte, eso me pone feliz, a diferencia de otras personas, un verano con casi 50 partidos de fútbol y bicicleta 5 o 6 veces por semana, además de dejar un estado físico óptimo, deja en claro que este verano se transpiró más de lo que se descansó. Enero fue un frenesí. De acá para allá y siempre salían las cosas a pedir de boca e incontables veces me había sentido orgulloso de las cosas que se planeaban ‘entre algodones’ y se ejecutaban como si hubiesen sido planeadas durante semanas. Febrero llego con un tinte más depresivo y reflexivo, pero el objetivo era el mismo, no detener el motor. Efectivamente la meta se cumplió, pero se dieron muchos huecos para ‘hacerle un service al motor’. Quien hubiese dicho que ver una película a la cual llegue por no tener sueño en una madrugada de un día jornal me iba a poner una idea tan firme en la cabeza?, algo que creía normal paso a dejar de serlo. Algo que se planteó como un chiste, y siguió como una respuesta, pero hilando más fino se convirtió en un problema al darme cuenta que ese chiste tenía un grado de verdad que, hasta ese momento, había dejado de lado. Encontré la solución que me estableció una meta clara. Esta vez no tiene nada que ver con sentimentalismos y ese tipo de cosas que abarcaban mis posteos anteriores, esta vez levanto la cabeza para ver más allá del horizonte y establecer mis prioridades inamovibles de acá hasta los 30 años. Esta idea es tan personal y tan bien forjada y argumentada que decidí no escribirla, solo compartirla con 2 o 3 personas muy íntimas para ver cuán loco puedo llegar a estar por retorcer tanto mi realidad de los últimos 4 años.

En fin, no sé cuando voy a volver a postear, el Lunes empiezo la facultad de vuelta, pero con una mentalidad diferente. Ya no soy el mismo que cursaba en el nido de gatos conocido como UNQUI hace 3 años, las cosas cambian siempre para bien y esta vez estoy decidido a aplicar el método que yo llamo ‘el gorrudo ortiva’ con tal de logar mi objetivo. Si, basta de demagogia, el fin justifica los medios.


Ψ Maate Velero ~