18/2/15

Las últimas gotas: Triunfo

Hola a todos y todas, volví de entre las tinieblas para traerles una nueva muestra de mi patética vida, así no se sienten tan mal de las suyas jaja. 
Bueno, que les puedo decir? Arranquemos en cronología. En el 2015 las cosas se re encausaron en su debido lugar, me pude olvidar de ciertos problemas que me tenían en otro mundo, fue un año muy positivo, sobre todo de Abril a Diciembre, pude hacer lo que me había propuesto, borrarme y esconderme, como hacía el Rolfi cuando estábamos en la B (-risa sarcástica-  JA-JA-JA), y así encontré una cierta estabilidad psico-emocional que tanto necesitaba después de lo que pasó en 2014, que prefiero ni recordar, mejor dejar el pasado enterrado, que por algo ya pasó. Entre minutas se pueden destacar el viaje a La Renga, que me cambio la perspectiva de muchas cosas que antes veía de una manera y después vi de otra, muchas noches y fiestas que me van sacando de a poco la timidez que ya es un viejo fantasma que llevo a combate desde tiempos inmemoriales, y que por primera vez siento que voy ganándole a mi forma de ser, o por lo menos, a lo tímido que era hace algunos años, párrafo aparte para fin de año, la noche de Santa Cruz, una masa, nunca creí que me iba a divertir tanto en una noche, para el marquito. 
El 2016 empezó muy cargado con el laburo, seguido de unas mini vacaciones en Chascomús y 10 días de no moverme de la cama básicamente, lo que yo llamo unas vacaciones de descanso. Siguió con los peores 15 días de mi vida, relevando a un compañero del laburo que maneja absolutamente todo. Eso me re contra desconcentró de mi vida, admito que trate mal a mucha gente por cosas que no se merecían o fui frontal con gente que necesitaba que alguien les dijera las cosas como son, por ende, como nadie le había dicho lo que yo sin filtro dije, me pelee con mi mejor amigo. No importa, la vida sigue, abrí nuevas ventanas en mi vida e hice cosas de las que no me arrepiento por que habiendo sido amigos no hubieran pasado ya que casi siempre me juntaba con él y otro grupito del cual no pienso ni hablar. Obviamente, yo digo que la vida sigue pero fue un impacto muy grande, la primer caída del 2016. "Bo seguí como si naa, ñery" si, a veces mi conciencia piensa como wacho del plan, no puedo evitarlo, debe ser mi pasado bailando Damas Gratis y El Tecla (-Mas risa sarcástica- JA-JA-JA). Obvio que me afectó, me volví mucho más desconfiado, bardero, descuidado y hasta un poco más abierto, todo lo malo trae algo bueno. El semestre facultativo fue realmente un verdadero desastre, nunca me pude concentrar, nunca me pude poner al día por más de dos clases seguidas, y para colmo de males, estos psicopedagogos de cuarta suplente te hacen trabajar en grupo, obligándote a hacer aún más malabares con los horarios y a juntarte con gente que te cae mal por conveniencia. Afortunadamente el cuatrimestre no fue una pérdida de tiempo y pude aprobar una, como dije alguna vez, aprobar una materia es como salvar el año ganando un clásico. Pasó el tiempo y me empecé a rearmar, debo admitir que soy muy bueno para superar crisis personales, aunque en el momento me pegan muy fuerte. Mayo llegó con dos sorpresas, la primera no viene al caso y no se va a citar ya que es algo de altísima confidencialidad, la otra fue lo que ni yo ni nadie esperaba. El 31 de mayo me llegó un inbox al Instagram de una chica que había conocido hace tiempo atrás. Hermosa por donde la mire, me trataba muy bien y me decía cosas hermosas, era obvio que me iba a enganchar. Nos vimos algunas veces y las cosas eran muy positivas, todo muy dulce y tierno, nunca discutimos e hice malabares con los horarios (como de costumbre) para verla la mayor cantidad de veces posibles, pero como todo lo bueno en mi vida, es más efímero que Huracán de Tres Arroyos en primera. Por motivos completamente externos y fuera de nuestro alcance estamos algo distanciados, la situación no es la mejor y empiezo a perder las esperanzas de poder estar con alguien que me quiere y que quiero. Realmente sigo destruido por dentro, afortunadamente, tengo una cara de piedra y nunca nadie se da cuenta de si estoy mal o bien, esa es una gran ventaja para poder ocultar mis emociones, y lo peor de todo esto es la forma en la que ella me trata desde que pasó todo, me destruye todavía más, y por mas enganchado que esté (que, de hecho, lo estoy), no se cuanto pueda aguantar esta situación, aunque prometo resistir lo más que se pueda, porque realmente ella lo vale.

Y bueno, así casi estamos en Agosto, el año no es muy bueno y tengo dos o tres semanas para encausar mi mente y volverme a ser el tipo imparable que estudia y labura como un perro campeón. Rescato cosas muy positivas de todo este proceso 'on board' pero las negativas siempre terminan tapando todo lo bueno, por que como siempre, son más, y me las dan en el lugar que más duele, la brecha entre racionalidad e impulsos sentimentales.


Salute, nos vemos la próxima que tenga algo para escribir.


Ψ Mateo Ψ